Valle del Cauca — En una jornada que sienta un precedente histórico para la protección de la fauna doméstica, la Policía Nacional aplicó con firmeza la nueva ‘Ley Ángel’. Esta herramienta legal permitió a las autoridades intervenir de manera directa en casos de crueldad extrema, logrando salvar la vida de varios caninos que se encontraban en situaciones de vulnerabilidad absoluta en Cali y Candelaria.
Intervención en el barrio Compartir El primer operativo tuvo lugar en el oriente de Cali, tras una serie de denuncias ciudadanas que alertaron sobre el posible abandono de animales en una vivienda del barrio Compartir. Al ingresar al inmueble, los uniformados se encontraron con un escenario desolador.
«Durante la verificación se evidenciaron condiciones de maltrato, logrando el rescate de tres caninos con vida y, lamentablemente, el hallazgo de un canino sin signos vitales», informó Javier Alfonso Melo Rodríguez, jefe de Carabineros de la Policía Metropolitana de Cali. Mientras los tres sobrevivientes fueron trasladados de urgencia al Centro de Bienestar Animal para recibir atención médica especializada, la Fiscalía General de la Nación inició las investigaciones penales para determinar las responsabilidades por este acto de crueldad.
Captura en flagrancia en Candelaria Pocas horas después, la capacidad de reacción de los uniformados volvió a demostrarse en el municipio vecino de Candelaria. Durante patrullajes de rutina en el barrio Nativo, los policías fueron alertados por los lamentos desgarradores de un cachorro. Al llegar al sitio, los agentes sorprendieron a un joven de 26 años mientras agredía brutalmente al animal en plena vía pública. El sujeto fue capturado en flagrancia y deberá responder ante la justicia por el delito de maltrato animal.
Un mensaje claro contra la violencia La implementación de la ‘Ley Ángel’ fortalece la capacidad de la Fuerza Pública para actuar con celeridad, eliminando trabas burocráticas que anteriormente impedían el ingreso a propiedades privadas cuando la vida de un animal estaba en peligro inminente.
Este despliegue institucional en el Valle del Cauca no solo busca sancionar a los responsables, sino también enviar un mensaje contundente a la sociedad: el maltrato animal es un delito que no será tolerado. La comunidad ha jugado un papel fundamental, demostrando que la denuncia ciudadana es la pieza clave para que las autoridades puedan intervenir a tiempo y evitar tragedias que, como la del barrio Compartir, dejan huellas imborrables.

