En el corazón de la localidad de Bosa, también conocida como BoSá ancestral, aún resuenan los ecos de un pasado milenario que se niega a desaparecer. Apellidos como Tunjo, Chiguasuque, Garibello, Neuta, Ubaque y Duitama no son solo vestigios en documentos antiguos o en páginas de libros de historia: siguen vivos en los barrios, las escuelas, y especialmente en los cabildos indígenas urbanos, donde las raíces muiscas siguen firmes y presentes.
Estos nombres no solo identifican a personas; son portadores de memoria. Cada apellido evoca a antiguos caciques, territorios sagrados, y linajes ancestrales que forjaron la historia de este territorio antes de la colonización. Son símbolos de resistencia cultural y de identidad que perviven en el tiempo, a pesar de los embates del olvido y la transformación urbana.
Hoy, en medio de la vida cotidiana de Bosa, estos apellidos siguen contando historias, guiando a nuevas generaciones y recordándonos que el legado muisca está más vivo que nunca. Reconocerlos es también un acto de respeto por la historia, la cultura y los pueblos originarios que siguen latiendo en la ciudad.


[…] Apellidos muiscas que resisten el olvido de la Bosá ancestral. […]