Con el propósito de transformar los escenarios de participación ciudadana y gubernamental, la Secretaría Distrital de la Mujer y la Universidad Distrital Francisco José de Caldas llevaron a cabo este 20 de mayo un conversatorio trascendental sobre las violencias y discriminaciones que aún enfrentan las mujeres en los espacios políticos, comunitarios e institucionales.
La nueva Ley 2453 de 2025: Un escudo para la democracia El eje central del encuentro fue la socialización de la Ley 2453 de 2025, una normativa expedida este año que marca un precedente histórico en Colombia. Esta ley reconoce formalmente la violencia contra las mujeres en política como una forma específica de violencia basada en género.
Expertas y participantes coincidieron en que este tipo de agresiones no solo afectan a la mujer que las recibe, sino que lesionan gravemente la democracia, limitando el ejercicio pleno de los derechos políticos y silenciando voces esenciales para el desarrollo del país.
Más allá de la participación: La barrera de la representación El debate puso sobre la mesa una cifra reveladora: si bien las mujeres alcanzaron un 40,9 % de las candidaturas en las elecciones al Congreso de 2026, solo lograron ocupar el 29,98 % de las curules. Esta brecha entre la participación y la representación efectiva subraya la persistencia de obstáculos estructurales.
Durante el espacio se discutieron los principales «frenos» que enfrentan las mujeres hoy:
- Estereotipos de género: Sesgos que cuestionan la capacidad de liderazgo femenino.
- Sobrecarga de trabajos de cuidado: Una barrera silenciosa que resta tiempo y energía para la incidencia política.
- Violencia psicológica y simbólica: Ataques diseñados para deslegitimar el liderazgo y coaccionar a las mujeres para que abandonen los espacios de decisión.
Acciones concretas del Distrito La Secretaría Distrital de la Mujer aprovechó el escenario para destacar las estrategias que se están implementando para blindar a las lideresas y edilesas de la ciudad. Entre ellas, se resaltaron el fortalecimiento a edilesas, la Mesa Distrital Multipartidaria de Género y los protocolos de prevención de violencias, herramientas que buscan que el camino hacia la política sea más seguro y equitativo.
«La meta no es solo que las mujeres lleguen a los cargos de poder, sino que puedan ejercerlos libres de violencias y con todas las garantías para incidir realmente en las políticas públicas», señalaron voceras del Distrito.
Este diálogo reafirma que, mientras persistan formas de violencia económica, política y simbólica contra las mujeres, la democracia estará incompleta. La alianza entre la academia y el sector público se consolida así como un paso necesario para derribar las barreras y garantizar que el liderazgo femenino en Bogotá siga creciendo con seguridad y determinación.

