Esta organización delictiva, al servicio del ELN, se dedicaba a crímenes como homicidios, tráfico de migrantes y estupefacientes, y hurtos. La operación, denominada «ALFA», permitió esclarecer al menos 14 homicidios y dos masacres.
La «Operación ALFA» se desplegó en Cúcuta, Los Patios, El Zulia y Barrancabermeja, con más de 300 policías involucrados.
Entre los capturados se encuentran los dos principales cabecillas, alias «Pepino» y alias «Katire», ambos con un amplio historial delictivo. «Pepino», vinculado a varios grupos criminales, sería responsable de coordinar 15 acciones violentas en el área metropolitana de Cúcuta..

