Un escándalo de proporciones sanitarias sacude a Bogotá. La Alcaldía Mayor ha tomado una drástica decisión: suspender temporalmente las actividades de cirugía, hospitalización y consulta de una clínica veterinaria en Suba. La razón es alarmante y pone en jaque la salud pública de la capital. Las autoridades identificaron a este establecimiento como el presunto responsable de una gravísima infracción: la mala disposición de agujas, gasas con sangre, guantes y jeringas. Estos residuos biosanitarios fueron encontrados peligrosamente abandonados en la vía pública, generando una amenaza inminente para ciudadanos, mascotas y la fauna silvestre.
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«¡Bogotá no es un basurero! Encontramos en pleno espacio público jeringas, agujas y gasas con sangre», declaró Adriana Soto, secretaria de Ambiente de Bogotá. «Esto implica un riesgo para la ciudadanía, para las personas que transitan por esta vía pública, pero también para los perros, los gatos y, por supuesto, para la fauna silvestre. La Alcaldía actuó de inmediato.» La secretaria Soto enfatizó la contundencia de la respuesta: «Hoy sellamos las áreas de cirugía, hospitalización y consulta del establecimiento. No podrán volver a operar hasta que gestionen adecuadamente estos residuos peligrosos, para así evitar riesgos a la ciudadanía». Una medida drástica para proteger a todos en la capital.
El Descubrimiento Impactante
El martes 19 de enero se realizó el alarmante hallazgo de los residuos. Las Secretarías de Ambiente y Salud, la UAESP, IDPYBA y la Alcaldía Local de Suba respondieron al llamado urgente del operador de aseo del sector. Los residuos biosanitarios fueron encontrados sin ningún tipo de control en la vía pública. Tras la inspección inmediata, las entidades no tardaron en identificar a la clínica veterinaria como la presunta responsable de arrojar estos desechos. Un acto irresponsable que ha puesto en alerta a toda la comunidad y a las autoridades sanitarias de la ciudad.
Consecuencias Inmediatas y Multas Millonarias
Armando Ojeda, director de la UAESP, fue enfático al reiterar la importancia de la correcta gestión: «Es fundamental que los establecimientos cuenten con un gestor autorizado para la disposición de residuos peligrosos». Estos desechos, advirtió, «representan un riesgo para la salud de los bogotanos y el entorno». Tras la visita de control y la evaluación de antecedentes, el 26 de enero la Secretaría Distrital de Ambiente selló temporalmente las áreas críticas de la veterinaria. Además, la Policía Nacional impuso un comparendo tipo III, que asciende a 16 SMDLV, una suma de $933.816 pesos por afectar la convivencia.Desde la Secretaría Distrital de Salud, equipos de Vigilancia de la Salud Ambiental se movilizaron de inmediato para verificar la situación. Su rol fue crucial para evaluar los riesgos sanitarios y adoptar medidas intersectoriales necesarias para prevenir afectaciones graves a la comunidad. «Nuestro rol fue garantizar que, ante el hallazgo de residuos peligrosos, se evaluaran todos los riesgos y se adoptaran las medidas necesarias», afirmó Julián Fernández, subsecretario de Salud Pública. «Seguiremos ejerciendo acciones de inspección, vigilancia y control para que los generadores de estos residuos cumplan estrictamente la normatividad».
Bienestar Animal Garantizado
Durante el proceso de suspensión, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) garantizó la atención médica de los seis animales ingresados. Se otorgó un plazo de tres días a la clínica para remitir a estos animales a lugares seguros, asegurando así su bienestar.»Buscamos siempre la protección y el bienestar de los animales», aseguró Antonio Hernández, director del IDPYBA. «La mala disposición de residuos pone en peligro a los animales de la calle, fauna doméstica y silvestre. Esperamos que, de esto, aprendamos en general en Bogotá». La medida de cierre se mantendrá hasta que la clínica demuestre el estricto cumplimiento de la normativa ambiental y sanitaria. Los responsables podrían enfrentar multas ambientales que ascienden hasta la impactante cifra de 100.000 salarios mínimos. ¡Una lección costosa para todos!La Alcaldía Mayor de Bogotá reitera su llamado a todos los establecimientos comerciales para una correcta disposición de residuos. Hacer de Bogotá una ciudad más amable y segura es responsabilidad de todos. Si conoces casos similares, ¡denuncia! Usa la Línea 195 opción 8 o la Línea 123.»Para quienes deben vincular un gestor de residuos peligrosos, por favor, procuren que todo se cumpla a cabalidad y dejen siempre una trazabilidad», comentó César Salamanca, alcalde local de Suba. «Vamos a seguir operando, especialmente en corredores donde nos llegan denuncias ciudadanas. La protección de la salud pública es prioridad».
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