Con una inversión sin precedentes de cien mil millones de pesos, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en colaboración con el Instituto Sinchi y cuarenta organizaciones comunitarias, impulsa la mayor iniciativa de restauración ecológica comunitaria en Colombia. Este proyecto coloca a las comunidades en el epicentro de la conservación ambiental y la recuperación de la vital conexión biogeográfica Andino-Amazónica.
En el departamento del Caquetá se desarrolla una de las iniciativas más ambiciosas del Gobierno del Cambio en materia de restauración ambiental. El proyecto «Restauración Comunitaria de la Conectividad Andino-Amazónica» se propone recuperar doce mil hectáreas de bosque, transformar las economías locales y mejorar significativamente la calidad de vida de más de cuatro mil familias campesinas, quienes se erigen como actores clave en la preservación y gestión sostenible de sus territorios.
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En Florencia, las cuarenta organizaciones comunitarias participantes se reunieron para presentar los avances del proyecto y reafirmar su compromiso con la protección de las cuencas hidrográficas de los ríos Orteguaza y Caguán. Durante el encuentro, los líderes locales destacaron cómo la restauración ecológica no solo fortalece la biodiversidad, sino que también impulsa modelos económicos solidarios que benefician directamente a las comunidades.
“Recuperar la conectividad Andino-Amazónica y apostar por la restauración de nuestros ecosistemas es un esfuerzo conjunto con alcaldías y comunidades que contribuye a la disminución de la deforestación y a la mejora sustancial de la calidad de vida en la región”, afirmó la viceministra de Ordenamiento Ambiental del Territorio, Tatiana Roa Avendaño.
La iniciativa comprende la implementación de cuarenta planes veredales de conservación, restauración y transformación productiva; la certificación de doscientos extensionistas rurales; y el fortalecimiento de empresas comunitarias que promueven una economía basada en la biodiversidad. Los recursos, provenientes del Fondo para la Vida y la Biodiversidad, garantizan el reconocimiento económico a las familias que, con sus conocimientos ancestrales y prácticas tradicionales, protegen, recuperan y gestionan de manera sostenible sus territorios.
Paralelamente, doscientos líderes sociales y ambientales de once municipios concluyeron la segunda fase de formación como promotores locales y extensionistas en restauración ecológica. Este proceso formativo fue liderado por el Instituto Sinchi, con el apoyo de la Red Colombiana de Restauración Ecológica, la Escuela de Científicos Locales de Caquetá y el SENA.
Por su parte, la directora del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas Sinchi, Luz Marina Mantilla, resaltó que “la conectividad Andino-Amazónica es la conexión del agua y los puntos críticos de biodiversidad. Es la que permite articular la política ambiental con las acciones de las comunidades y sus alcaldías”.
Este proyecto, que materializa la Estrategia Nacional de Restauración Ecológica 2023-2026 y el Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno del Cambio, convierte al Caquetá en un ejemplo nacional de cómo la colaboración entre las comunidades y el Estado fortalece la adaptación al cambio climático y la revitalización territorial.
Esta iniciativa, enmarcada en la Estrategia Nacional de Restauración 2023-2026 y contribuyente al Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno del Cambio, posiciona al Caquetá como un referente nacional. Demuestra cómo la participación ciudadana es fundamental en la restauración ecológica y la conservación de la naturaleza, logrando simultáneamente la adaptación al cambio climático y la revitalización de los territorios.
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