Una nueva alerta internacional pone en el centro de la atención la dramática situación que enfrentan niñas, niños y adolescentes en el contexto del conflicto armado en Colombia. Según el más reciente informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre niñez y conflictos armados, las graves violaciones contra menores de edad han aumentado por quinto año consecutivo.
El documento evidencia que los actores armados ilegales continúan involucrando a menores en sus filas, cometiendo asesinatos, abusos sexuales, desplazamientos forzados, ataques a escuelas y hospitales, así como otras acciones que vulneran gravemente sus derechos fundamentales. Esta tendencia representa un retroceso alarmante en los esfuerzos de protección y justicia para la infancia en medio de la violencia. El incremento sostenido de estos casos refleja no solo la persistencia del conflicto, sino también la fragilidad de los mecanismos de prevención y respuesta institucional. Las zonas rurales y apartadas, donde el Estado tiene menor presencia, siguen siendo las más afectadas, con comunidades enteras sometidas al control de grupos armados que instrumentalizan a los menores como escudos, mensajeros o combatientes. Organismos internacionales han reiterado el llamado urgente a fortalecer las políticas de protección, garantizar la aplicación del derecho internacional humanitario y judicializar a los responsables. También se enfatiza en la necesidad de atender integralmente a las víctimas, asegurar su acceso a educación, salud mental y acompañamiento psicosocial, y prevenir su revictimización. Proteger a la niñez en medio del conflicto no puede seguir siendo una tarea pendiente. Es una obligación ética, legal y humanitaria que no admite más demoras.


[…] Preocupa el aumento de violaciones contra la niñez en el conflicto armado en Colombia. […]