Brecha de género en la Inteligencia Artificial: mujeres en Bogotá enfrentan barreras de acceso, formación y empleo

La Inteligencia Artificial (IA) se ha consolidado como una de las tecnologías más transformadoras del siglo XXI. Su impacto se extiende a la educación, la salud, la economía, la investigación científica y el mercado laboral, modificando la forma en que las personas estudian, trabajan, producen conocimiento y toman decisiones.

Sin embargo, el acceso a esta revolución tecnológica no está siendo igual para todos. En Bogotá, aunque aproximadamente 1,7 millones de mujeres ya utilizan herramientas de Inteligencia Artificial, persisten importantes brechas que limitan su participación en igualdad de condiciones frente a los hombres.

Así lo evidencia un reciente análisis sobre mujeres, Inteligencia Artificial y brechas digitales en la capital, que examinó cinco aspectos fundamentales: el acceso a equipos tecnológicos en los hogares, el uso de la IA, la formación en áreas STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas), la participación en el mercado laboral de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) y la producción científica.

El acceso a la tecnología sigue siendo desigual

El primer desafío aparece incluso antes de utilizar la Inteligencia Artificial: contar con las herramientas necesarias.

El estudio muestra que los hogares encabezados por mujeres presentan menores niveles de acceso a computadores que aquellos cuya jefatura corresponde a hombres.

Mientras el 52,6 % de los hogares con jefatura masculina dispone de computador portátil, esa cifra disminuye al 48,6 % en los hogares liderados por mujeres.

La diferencia también se refleja en los computadores de escritorio. Solo el 22,4 % de los hogares con jefatura femenina cuenta con este tipo de equipos, frente al 28,7 % de los hogares encabezados por hombres.

Estas diferencias pueden parecer pequeñas en términos porcentuales, pero representan miles de familias con menores oportunidades para acceder a procesos de formación digital, teletrabajo, educación virtual o uso de herramientas basadas en Inteligencia Artificial.

Las mujeres utilizan la IA, pero con menores oportunidades de especialización

Lejos de estar al margen de esta transformación tecnológica, las mujeres bogotanas hacen uso cotidiano de la Inteligencia Artificial.

La emplean para realizar consultas, facilitar la comunicación, desarrollar tareas académicas, mejorar actividades laborales, reducir errores y apoyar procesos de toma de decisiones.

De hecho, el informe muestra que las mujeres lideran algunos de estos usos.

El 92,6 % utiliza la IA para comunicación y consultas, ligeramente por encima del 92,2 % registrado entre los hombres.

También presentan mayor participación en tareas académicas y laborales (84,8 % frente al 82,1 %), reducción de errores (21,6 % frente al 20,4 %) y apoyo en la toma de decisiones (21,8 % frente al 16,8 %).

No obstante, la situación cambia cuando se analizan los usos más especializados.

Solo el 15,1 % de las mujeres utiliza Inteligencia Artificial para programación, mientras que entre los hombres esta cifra alcanza el 24,9 %, reflejando una brecha significativa en áreas técnicas y de desarrollo tecnológico.

Persisten las brechas en la formación STEAM

La educación continúa siendo uno de los factores que más influye en las oportunidades laborales dentro de la economía digital.

Aunque las mujeres acceden a la educación superior en igual o mayor proporción que los hombres, su presencia disminuye considerablemente cuando se trata de carreras relacionadas con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

Por cada mujer graduada en programas TIC existen aproximadamente tres hombres graduados.

La diferencia también se mantiene en los estudios de posgrado, donde únicamente el 29 % de quienes obtienen títulos en estas áreas son mujeres, frente al 71 % de hombres.

Esta situación limita la disponibilidad de talento femenino en sectores estratégicos donde la Inteligencia Artificial, la ciencia de datos, la programación y la innovación tecnológica tendrán cada vez mayor protagonismo.

La desigualdad continúa en el mercado laboral

Las barreras no desaparecen una vez las mujeres logran ingresar al sector tecnológico.

El informe revela que quienes trabajan en Ciencia, Tecnología e Innovación reciben, en promedio, salarios inferiores a los de sus colegas hombres.

Mientras los hombres perciben ingresos mensuales cercanos a los $5.842.973, las mujeres reciben alrededor de $5.170.090, lo que representa una diferencia aproximada del 13 %.

Además, aunque Bogotá cuenta con más de 177.000 personas ocupadas en actividades de Ciencia, Tecnología e Innovación, solo cuatro de cada diez corresponden a mujeres.

Estas cifras muestran que aún existen desafíos importantes para lograr una participación más equitativa en uno de los sectores con mayor crecimiento económico y demanda de talento especializado.

La ciencia también refleja la brecha de género

La participación femenina también continúa siendo menor en la producción de conocimiento científico.

Las mujeres representan porcentajes inferiores en apropiación social del conocimiento, generación de nuevo conocimiento y desarrollo tecnológico e innovación.

Esta menor presencia implica una participación reducida en la investigación científica, el desarrollo de nuevas tecnologías, la creación de patentes y la formulación de soluciones innovadoras para los desafíos sociales y económicos.

Diversos especialistas coinciden en que aumentar la participación femenina en la investigación no solo contribuye a la equidad, sino que también enriquece la diversidad de enfoques y fortalece la calidad de la innovación.

Una transformación digital más incluyente

Los resultados del estudio evidencian que la brecha digital ya no se limita únicamente al acceso a internet.

Hoy también involucra la capacidad de utilizar tecnologías avanzadas, acceder a formación especializada, participar en sectores estratégicos de la economía y contribuir al desarrollo científico.

Reducir estas diferencias requerirá fortalecer políticas públicas orientadas al acceso equitativo a dispositivos tecnológicos, promover vocaciones científicas desde edades tempranas, incentivar la participación femenina en carreras STEAM, reducir las brechas salariales y generar mayores oportunidades para que las mujeres lideren proyectos de innovación e investigación.

La Inteligencia Artificial transformará profundamente la economía, el empleo y la sociedad durante las próximas décadas. Garantizar que las mujeres participen en igualdad de condiciones no solo representa un compromiso con la equidad de género, sino también una oportunidad para aprovechar plenamente el talento disponible y construir un desarrollo tecnológico más diverso, competitivo e inclusivo para Bogotá y el país.