¿Alguna vez sintió miedo al pasar por el puente de la NQS con calle 19? No era el único. Por años, este punto fue un dolor de cabeza para los bogotanos, pero esta semana la historia cambió.
En una ofensiva relámpago, el Distrito atendió el llamado de la comunidad y se tomó este sector estratégico entre Los Mártires y Puente Aranda. ¿El objetivo? Desmantelar las «guaridas» que los delincuentes habían fabricado en plena estructura del puente.
Lo más impactante de la jornada fue el sellado de más de 10 cavidades con concreto y dovelas. Estos espacios no eran simples grietas: eran utilizados por los ladrones para:
Esconder objetos robados (celulares, bolsos y billeteras).
Ocultarse de la Policía tras cometer los hurtos.
Facilitar rutas de escape que parecían imposibles de rastrear.
«Queremos recuperar estos espacios y convertirlos en entornos seguros. Muchos ciudadanos denunciaron que los delincuentes usaban estos huecos para desaparecer después de los delitos», afirmó Reinel Molina, del equipo territorial de Los Mártires.
No fue solo tapar huecos. Cerca de 50 trabajadores se le midieron a una jornada de 24 horas para cambiarle la cara al sector:
Limpieza extrema: Retiro de escombros y basura.
Embellecimiento: Jornada de pintura y mantenimiento preventivo.
Seguridad Humana: La Secretaría de Integración Social brindó atención y servicios a los habitantes de calle que se encontraban en la zona.
Este «golpe» a la inseguridad fue un trabajo en equipo entre la Secretaría de Seguridad, el IDU, el DADEP, la Policía Nacional y las alcaldías locales. Es un mensaje claro: el espacio público le pertenece a la gente, no a la delincuencia.

