La violencia física no es un eco del pasado; es una dolorosa realidad que persiste en la vida de miles de mujeres hoy. Es crucial entenderlo: no es amor, es una agresión que deja cicatrices, tanto visibles en el cuerpo como invisibles en el alma.
Cada día, en el bullicio de las ciudades y la aparente tranquilidad de las zonas rurales, innumerables mujeres enfrentan diversas formas de violencia. Detrás de cada cifra, de cada noticia, hay historias de dolor que, con demasiada frecuencia, quedan silenciadas, incluso dentro de los círculos familiares o de apoyo más íntimos. Lo más alarmante es que, en muchos casos, estas agresiones no son identificadas como tal; se disfrazan de «pruebas de amor», se justifican con la creencia de que «hay que aguantar», especialmente cuando la víctima se encuentra atrapada en una compleja red de dependencia emocional o económica.
Más noticias:
Recientemente, nuestra sociedad ha sido sacudida por casos de extrema violencia física, ocurridos tanto en la intimidad del hogar como a plena luz del día en espacios públicos. Estos lamentables sucesos nos recuerdan la cruda realidad de la violencia física, un concepto que la Ley 1257 de 2008 define claramente como todo acto que cause daño o maltrato corporal, cometido con objetos, armas o el propio cuerpo. A pesar de ser la manifestación de violencia más evidente y, por ende, la que más atención suele captar, paradójicamente, sigue rodeada de un manto de mitos y silencios que facilitan su perpetuación.
Las cifras son un espejo de esta alarmante realidad. Entre enero de 2024 y septiembre de 2025, la Secretaría Distrital de la Mujer ha registrado un total de 24.700 atenciones relacionadas con casos de violencia física. De estas, 8.741 se concentraron en los primeros nueve meses de 2025, lo que subraya la persistencia del problema. Es fundamental destacar que el acceso a la ayuda se canaliza a través de redes vitales de apoyo:
- Ocho de cada diez atenciones se gestionaron mediante la Línea Púrpura Distrital, las Casas de Justicia, las Unidades de Reacción Inmediata (URI) y el Centro de Atención de la Fiscalía (CAF).
- Geográficamente, casi la mitad de estos casos se concentran en las localidades de Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar y Suba, evidenciando la necesidad de intervenciones focalizadas en estas áreas.
Lea también:
Las noticias como son en Ambientarte Radio.

