La Corporación Autónoma Regional (CAR) logró detener una grave afectación al recurso suelo en la zona rural del municipio de Tibirita, Cundinamarca, gracias a una alerta oportuna por parte de la comunidad local. El incidente se presentó en un área protegida por la zonificación ambiental del Plan de Ordenamiento y Manejo de Cuencas Hidrográficas (POMCA) del río Garagoa.
Técnicos de la entidad ambiental realizaron una visita de verificación en la que se evidenció la remoción de cobertura vegetal, la alteración del suelo y la extracción de material orgánico, así como de rocas con características areno-arcillosas. Esta intervención no autorizada generaba un alto riesgo de degradación ecológica en una zona de gran importancia para el equilibrio hídrico y la conservación del territorio.
La pronta actuación fue posible gracias a la cooperación activa de la comunidad, que alertó sobre los movimientos de tierra irregulares. “Desde la CAR agradecemos profundamente la oportuna colaboración de los habitantes, quienes con su compromiso demuestran que proteger el medio ambiente es una responsabilidad compartida”, expresó un vocero de la corporación.
Este caso resalta la importancia de la vigilancia ciudadana y el papel crucial que juegan las comunidades rurales en la protección de los recursos naturales. La CAR continúa comprometida con el seguimiento a este tipo de situaciones y hace un llamado a todos los habitantes del territorio para que sigan denunciando cualquier actividad que ponga en riesgo los ecosistemas locales.

