IDU declara la caducidad del contrato con el consorcio Santamaría 004 por incumplimientos en obra de la troncal de la Av. Ciudad de Cali.

En una decisión contundente y pensando en el bienestar de la ciudadanía, el Instituto de Desarrollo Urbano – IDU – ha declarado la caducidad del contrato con el consorcio Santamaría 004, responsable del grupo 2 en la construcción de la troncal de la avenida Ciudad de Cali. Esta medida responde a reiterados incumplimientos del contratista, que venían afectando el avance de una obra clave para la movilidad del suroccidente de Bogotá.

La troncal de la Av. Ciudad de Cali es una de las grandes apuestas de infraestructura de la ciudad. Su ejecución está pensada para mejorar significativamente el transporte público, descongestionar corredores y conectar de forma más eficiente diversas localidades. Sin embargo, la falta de cumplimiento en tiempos, recursos y compromisos por parte del consorcio encargado obligó al IDU a tomar cartas en el asunto. El director del IDU, Orlando Molano, fue claro en su mensaje: ningún contratista puede dejar una obra abandonada. Expresó que la administración distrital ha dado todas las garantías a los ejecutores de proyectos, brindando acompañamiento técnico, apoyo administrativo y facilitando los recursos necesarios para el desarrollo de las obras. Pero cuando esas garantías no se traducen en avances reales, hay que actuar con responsabilidad. La entidad ha anunciado que tomará posesión de la obra y adelantará las acciones necesarias para garantizar su continuidad. El objetivo es claro: avanzar con celeridad y asegurar que este proyecto estratégico no se detenga más. Los habitantes del sector, que han tenido que convivir con retrasos, incomodidades y vías intervenidas, esperan con razón una respuesta efectiva. Esta situación también es un llamado de atención a los contratistas actuales y futuros: Bogotá necesita compromiso, eficiencia y transparencia en la ejecución de su infraestructura. Las obras públicas no pueden quedar a la deriva, y la ciudad no puede seguir pagando los costos de la negligencia contractual. El IDU y la Alcaldía de Bogotá reiteran su compromiso con entregar esta obra a los ciudadanos. La ciudad continúa avanzando, y aunque hay tropiezos en el camino, la decisión es firme: cumplirle a los bogotanos.