En medio del debate político que ha generado la propuesta de convocar una asamblea constituyente en Colombia, una voz con peso propio se ha pronunciado con firmeza: Antonio Navarro, reconocido líder político y uno de los coautores de la Constitución de 1991, cuestionó la necesidad de esta iniciativa impulsada desde la presidencia.
Con una postura clara, Navarro planteó una pregunta que ha resonado en distintos sectores del país: “¿Para qué se necesita una constituyente?”. Su crítica apunta a la falta de claridad sobre los objetivos concretos que tendría una nueva constitución o una reforma estructural de ese calibre. La propuesta de convocar una asamblea constituyente ha generado opiniones divididas: mientras algunos la ven como una oportunidad para reformar profundamente el Estado y avanzar en transformaciones sociales, otros advierten riesgos de inestabilidad institucional y concentración del poder. Navarro, con su experiencia como constituyente y su trayectoria política, llama a la reflexión sobre los verdaderos propósitos de este tipo de propuestas. En su opinión, los cambios necesarios pueden y deben hacerse dentro del marco actual, sin necesidad de desmontar lo construido. El debate apenas comienza, pero está claro que la propuesta no pasará desapercibida. La pregunta sigue sobre la mesa: ¿se necesita realmente una nueva constitución o lo que hace falta es voluntad política para hacer cumplir la que ya tenemos?

