El corredor peatonal de la Carrera Séptima, en el tramo comprendido entre la emblemática Plaza de Bolívar y el parque La Independencia, volvió a ser el centro de una operación interinstitucional orientada a la recuperación del espacio público, el fortalecimiento de la seguridad ciudadana y el mejoramiento de las condiciones de convivencia urbana en el corazón de la capital. La intervención combinó presencia disuasiva, controles de movilidad e inspección a la venta informal y establecimientos del sector.
El despliegue operativo fue liderado por la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, en coordinación con la Secretaría Distrital de Movilidad, la Policía Nacional, efectivos de la Guardia Presidencial y las alcaldías locales de Santa Fe y La Candelaria. A la jornada se sumaron más de 100 Gestores del Orden y de Convivencia, quienes adelantaron labores de registro a personas, sensibilización sobre el uso adecuado de las áreas comunes y control del ordenamiento peatonal en una de las arterias más transitadas e históricas de Bogotá.
La complejidad del centro histórico: Comercio informal, seguridad y patrimonio
En ordenamiento urbano, el tramo peatonalizado de la Carrera Séptima representa un microentorno sociocultural donde convergen de manera cotidiana el turismo internacional, la actividad gubernamental, el comercio formal e informal y expresiones artísticas de diversa índole. Sin embargo, esta alta densidad de uso ha generado presiones constantes sobre la gobernanza del sector:
- Saturación del espacio peatonal: La ocupación no regulada por parte de vendedores ambulantes, artistas callejeros y ventas estacionales suele obstruir los flujos peatonales, dificultar la evacuación en casos de emergencia y generar fricciones con el comercio formal legalmente establecido.
- Afloramiento de delitos de oportunidad: La aglomeración constante en el corredor es aprovechada por estructuras de delincuencia común dedicadas al cosquilleo, el hurto de teléfonos celulares y el microtráfico de sustancias en pequeñas cantidades.
- Deterioro del entorno patrimonial: La falta de regulación en las actividades comerciales de vía pública impacta de forma negativa la conservación arquitectónica e histórica de un sector neurálgico para el turismo de la ciudad.
Sostenibilidad de los operativos: Entre la autoridad y la inclusión social
Los operativos en la Carrera Séptima exige señalar que, si bien la presencia masiva de uniformados y gestores recupera temporalmente el orden y mejora la percepción de seguridad, las intervenciones de control corren el riesgo de convertirse en soluciones de corta duración si no se abordan las causas sociodemográficas del fenómeno.
Para garantizar que la recuperación del centro histórico sea sostenible en el tiempo, el Distrito enfrenta desafíos estratégicos:
- Alternativas de relocalización para ventas informales: Es fundamental que la restitución del espacio público no se entienda de manera exclusivamente sancionatoria, sino que venga acompañada de ferias reguladas, espacios de formalización comercial y alternativas de ingreso por parte del Instituto para la Economía Social (IPES).
- Permanencia de la vigilancia preventiva: Evitar que, tras la retirada de los 100 gestores y las unidades de la Policía, el corredor vuelva a saturarse en cuestión de horas o que las dinámicas delictivas se trasladen a vías paralelas de las localidades de Santa Fe y La Candelaria.
- Mantenimiento y oferta cultural: Acompañar el control del orden público con una programación artística, turística y gastronómica regulada que revitalice el valor patrimonial de la Carrera Séptima para residentes y visitantes.

