Los días 22 y 23 de julio, la ciudad de Cali se convertirá en el epicentro de un evento sin precedentes: la Primera Cumbre Mundial de Parteras Tradicionales. Esta histórica reunión reunirá a mujeres sabedoras de distintas partes del mundo, guardianas de prácticas ancestrales que han acompañado el nacimiento de generaciones enteras en contextos rurales, indígenas y afrodescendientes.
El objetivo principal de la cumbre es visibilizar y dignificar el rol de las parteras tradicionales como agentes esenciales de salud comunitaria, así como fortalecer sus derechos y reconocer sus conocimientos dentro de los sistemas de salud pública. La partería, más allá de una práctica médica, es también una expresión de cultura, espiritualidad, acompañamiento y autonomía femenina, transmitida por generaciones a través de la experiencia y el vínculo con los territorios. Durante los dos días del evento se desarrollarán paneles, ceremonias, espacios de diálogo intercultural, muestras culturales y ruedas de saberes en las que se abordarán temas como el reconocimiento legal de las parteras, los desafíos frente a la institucionalización de la salud, la medicina ancestral, el racismo estructural y la violencia obstétrica. La realización de esta cumbre en Colombia es especialmente simbólica, ya que el país cuenta con una fuerte presencia de partería en comunidades afrocolombianas del Pacífico, pueblos indígenas y zonas rurales donde el acceso a la salud convencional es limitado. Las parteras tradicionales han desempeñado un papel vital en la reducción de riesgos durante el embarazo y el parto, especialmente en regiones donde el Estado no siempre garantiza servicios médicos oportunos. Este encuentro también representa una oportunidad para que los gobiernos, organizaciones sociales y el sector salud dialoguen en torno a una salud intercultural, en la que los saberes tradicionales y los conocimientos médicos puedan coexistir en beneficio de las comunidades. La cumbre pretende abrir camino hacia el reconocimiento institucional y legal de la partería tradicional, así como generar compromisos internacionales para su protección y fortalecimiento. Parteras de África, América Latina, Asia y otras regiones compartirán experiencias, resistencias y esperanzas, tejiendo redes globales para la defensa de su rol en la vida, la salud y la cultura de los pueblos. Con esta cumbre, Cali y Colombia no solo rinden homenaje a las parteras, sino que asumen un compromiso con la memoria viva de los territorios y con una visión de salud basada en el respeto, la diversidad y el cuidado colectivo.

