•Unos se hacían pasar por un grupo ilegal que no existe para intimidar a comerciantes.
•Otro extorsionaba a una menor de edad, amenazando con publicar sus fotos íntimas.
•Un empleado de un restaurante que extorsionaba al dueño del establecimiento.
Este contundente resultado se da gracias a la denuncia oportuna de las víctimas.
¡No se deje intimidar! Si llaman a extorsionarlo denuncie a la #Línea165


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